The housing crisis started in 1904.

Black and white photo of Los Angeles in 1904, capturing several large homes and buildings, with rolling foothills in the distant background.

1904: Los Ángeles introduce la zonificación para excluir por motivos raciales.

En 1904, la ciudad aprobó la primera ordenanza de uso del suelo del país.

Esta medida prohibía los usos industriales dentro de las zonas residenciales.

El objetivo de esta ordenanza, cuyo racismo apenas se disimulaba, era mantener fuera de los vecindarios blancos a los residentes chinos que eran propietarios y encargados de sus lavanderías.

Black and white, historic photo of Eutaw Square, Baltimore, on a sunny day, with a large public fountain surrounded by high end apartment buildings and trees lining the street on both sides with long-range view toward downtown.

1910: Baltimore hace explícita la zonificación racista

En 1910, Baltimore promulgó la “Ordenanza del Oeste”.

Esta fue la primera ley de zonificación que prohibía de manera injusta que residentes negros se mudaran a una manzana de mayoría blanca.

La ley era explícitamente racista.

Leyes similares se promulgaron en todo el país.

Alt: Historical map of the City of Berkeley, Alameda County, California, 1928, with a legend showing schools, parks and playgrounds, fire houses and hard surfaced streets.

1916: Berkeley hace que la zonificación para casas unifamiliares sea clasista

En 1916, Berkeley, California, aprobó la primera ordenanza de zonificación exclusiva para casas unifamiliares.

De repente, solo quienes tenían suficiente dinero podían costear tanto el terreno como la vivienda.

Esta medida se replicó ampliamente en todo el país.

Historical tract of an “exclusionary covenant” issued by Kimball & Richards, Salt Lake City, Utah, headlined “Only Members of the Caucasian Race,” followed by a page of explanatory print.

1917: La Corte Suprema anula la zonificación racista

En 1917, en el caso Buchanan v. Warley, la Corte Suprema de Estados Unidos evaluó una ley de Louisville, Kentucky.

Esta ley prohibía que residentes negros compraran terrenos en vecindarios de mayoría blanca.

La Corte Suprema determinó que la norma era inconstitucional.

Sin embargo, la zonificación racista siguió promulgándose.

A 1926 zoning map of Euclid, Ohio, with sections of the village colored in green, yellow and pink. The words “Euclid Village” are printed over the illustration and several small features are labeled.

1926: La Corte Suprema respalda la zonificación clasista

En 1926, en el caso Euclid v. Ambler, la Corte Suprema de Estados Unidos evaluó por primera vez una ordenanza de zonificación racista justificada con argumentos clasistas.

En este caso, el tribunal determinó que la zonificación era constitucional.

Específicamente, confirmó la zonificación como una forma de poder policial.

Este fallo sigue vigente hoy en día.

Abrió la puerta a la estandarización de las ordenanzas de zonificación en todo el país.

Alt: Image of two Home Owners’ Loan Corporation (HOLC) maps, of New Orleans and Seattle, showing lower to higher risk neighborhoods for mortgage lending. High-risk neighborhoods are outlined in red, a common racist-lending practice used for decades, known as “redlining.”

1937: La delimitación por zonas rojas se afianza

En 1937, la Federal Home Owners’ Loan Corporation (HOLC), agencia federal creada para ayudar a propietarios durante la Gran Depresión, publicó los primeros mapas que clasificaban el riesgo de crédito por vecindario en las ciudades estadounidenses.

Los vecindarios de mayor riesgo, marcados con un contorno rojo —práctica conocida como redlining—, estaban ocupados con mayor frecuencia por inmigrantes, residentes negros y personas de bajos ingresos.

photo of a modern street lined with large single-family homes of similar two-story design, on a bright, clear day.

Hoy: La zonificación sigue excluyendo, como se pretendía

Actualmente, alrededor del 75 % del suelo residencial en Estados Unidos está injustamente zonificado solo para casas unifamiliares.

La zonificación exclusiva para casas unifamiliares perpetúa las preferencias racistas de propietarios de terrenos fallecidos hace mucho tiempo.

Además, reduce la disponibilidad de viviendas y eleva todos los costos de la vivienda, incluidos los alquileres.